El Vaticano es partidario de una intervención militar contra el Estado Islámico

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El principal representante diplomático del Vaticano ante las Naciones Unidas en Ginebra, el arzobispo italiano Silvano Tomasi, ha respaldado una intervención militar en forma de fuerza internacional coordinada para impedir que el llamado Estado Islámico siga protagonizando ataques en Siria e Irak contra los cristianos y otros grupos minoritarios.

“Tenemos que parar esta especie de genocidio(…). De lo contrario, en el futuro nos preguntaremos por qué no hicimos nada, por qué permitimos que una tragedia tan terrible sucediera”, ha afirmado monseñor Tomasi en una entrevista con el periódico católico Crux.

En concreto, Tomasi ha detallado que cualquier coalición anti-ISIS tiene que incluir a los estados musulmanes de Oriente Medio y no puede constituir simplemente una “iniciativa occidental”. Asimismo, ha explicado que dicha división militar internacional debería desarrollarse bajo la égida de las Naciones Unidas.

Para Tomassi, una coalición anti-ISIS debería incluir a “los países más directamente involucrados en Oriente Medio“, es decir los Estados musulmanes de la región. “Lo que se necesita es una coalición coordinada y bien pensada, con objeto de hacer todo lo posible para lograr una solución política sin violencia”, ha explicado. En este sentido, ha precisado que “si eso no es posible, entonces será necesario usar la fuerza”.

El representante vaticano presentó la semana pasada ante el Consejo deDerechos Humanos de la ONU en Ginebra una declaración titulada “Apoyo a los Derechos Humanos de los cristianos y otras comunidades, especialmente en Oriente Medio”, elaborada conjuntamente con la Federación de Rusia y el Líbano, que reúne a un total de 70 países.

Fuente: lainformación.com

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México: Un Estado policial-militar (Raúl Zibechi)

44 Amarillo, Texas to Albuquerque, New Mexico

Mientras el presidente Peña Nieto es recibido con alfombra roja, su policía y los servicios de seguridad tienen las manos manchadas de sangre», dijo Tom Davies, jefe de la campaña de Amnistía Internacional en el Reino Unido contra la aplicación de la tortura en México. La organización se pregunta por qué un personaje cuyas manos están manchadas de sangre es alojado en el Palacio de Buckingham. La respuesta vino de la mano del secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, quien aseguró que al capital no le asusta la violencia mexicana.

Meses atrás la revista «Forbes» aseguraba que México ostenta uno de los mejores climas de negocios del mundo («Forbes», 7 de julio de 2014). Es evidente que masacres como la de Ayotzinapa, la muerte de más de cien mil mexicanos y la desaparición de más de 20 mil personas no afectan la confianza del empresariado. Este tipo de estudios se realizan consultando directores, editores y periodistas de medios de comunicación económicos y políticos. En América Latina, los dos países que van por delante en optimismo económico son Colombia y México, precisamente aquellos donde la violencia es mayor.

De lo anterior podrían sacarse algunas conclusiones sobre el verdadero papel de la democracia electoral como forma de control y disciplinamiento de los trabajadores, así como de la profunda insensibilidad social del capital financiero. El capital busca seguridad, pero no la que a veces imaginamos, una sociedad segura, sino apenas orden vertical en los espacios-islas donde realiza sus negocios y residen sus ejecutivos. México es un vivo ejemplo de esto.

Las instituciones no funcionan y tienen bajísima credibilidad. Un reciente estudio muestra que la desconfianza en las diversas policías y en la justicia oscila entre el 79 y el 93% y que el mercado de seguridad privada creció un 58% entre 2007 y 2013 («La Jornada», 21 de febrero de 2015). Eso quiere decir seguridad para quien pueda pagarla.

En paralelo, debe destacarse que las clases dominantes han renunciado a la legitimidad de sus aparatos e instituciones, que ya no les preocupa gobernar en base al consenso y la hegemonía, y que optaron lisa y llanamente por la dominación. O sea, por imponerse a la fuerza. Algo así piensa el profesor de ciencia política Imanol Ordorika sobre el Estado mexicano, al que define como un Estado en crisis.

«Había un Estado fuerte y autoritario con el PRI (Partido de la Revolución Institucional), con gran capacidad de articulación social. Pero ese mecanismo que llamamos partido de Estado, se rompió y nada lo sustituyó, de modo que todo quedó suelto: el narco, los sindicatos priistas, los empresarios. El resultado es que no hay legitimidad para operar con ningún actor», sostiene en un largo y reposado intercambio.

A la falta de credibilidad de las instituciones se suma la caída de los precios del petróleo y la amenaza de colapso económico, con potentes movilizaciones sociales de los más variados sectores de la sociedad (pero sin movimientos de alcance nacional) y una izquierda que ha dejado de ser alternativa, sobre todo para los jóvenes. Casi la mitad de ellos desconfían de los partidos. El telón de fondo es la creciente militarización de la vida cotidiana, la presencia sofocante de uniformados especialmente visible en las ciudades intermedias.

Algo que sorprende, y alarma, en México, es el carácter de la represión. Quienes vivimos las dictaduras del Cono Sur, sabemos que la represión estuvo focalizada en militantes políticos y sociales, desde guerrilleros a sindicalistas. El objetivo parecía claro: eliminar a los disidentes. Pero en México se registra una violencia indiscriminada y difusa, que afecta sobre todo a personas no vinculadas a los movimientos y a los partidos, y solo puntualmente se focaliza en los militantes. Los migrantes que se dirigen a Estados Unidos son uno de los sectores más golpeados.

La palabra caos surge para describir una sociedad en descomposición. Pero no es un caos cualquiera. Para Ordorika no se trata de un caos programado, sino fruto de las improvisaciones y errores del Gobierno de Felipe Calderón (2006-2012) en su «guerra al narcotráfico». Los compara incluso con los desvaríos de George W. Bush en sus fracasadas invasiones a Irak y Afganistán. Sin embargo, de este caos se benefician unos pocos y, muy en particular, los Estados Unidos. Lo que permite intuir que si no lo planificaron, por lo menos saben moverse de maravilla en este escenario.

Un efecto directo de la crisis del Estado y del caos social y político imperante afecta a las izquierdas centradas en las elecciones. El viejo partido de las izquierdas, el PRD (Partido de la Revolución Democrática), está implicado en la masacre de Ayotzinapa y enlodado con el narcotráfico. Hace tiempo dejó de ser referente de cambios. «Desde 1994 el PRD perdió toda tensión por los cambios. Fui candidato y vocero en la campaña. Pero ya se había burocratizado y separado de los movimientos. Hoy es una alianza muy amplia y pragmática alrededor del dinero», asegura Ordorika, quien vivió el proceso desde las entrañas.

El nuevo partido creado en torno a Andrés Manuel López Obrador, Morena (Movimiento de Regeneración Nacional), tuvo amplia credibilidad luego del fraude en las elecciones e 2006, cuando encabezó importantes movilizaciones. Sin embargo, Ordorika sostiene que practica la misma cultura política que el PRD. «En 2006 estaban tan seguros que iban a ganar, que empezaron a repartir cargos antes de las elecciones», dice con tono de amargura. Hoy lo visualiza desdibujado y sin el menor atractivo para los jóvenes. Otros analistas explican que es un partido enraizado entre los mayores de 40 años.

La pregunta a estas izquierdas es: ¿Qué sentido tiene asumir instituciones decadentes, estructuralmente moldeadas para reprimir y dominar? En las tres últimas décadas, cada vez que las izquierdas optaron por gobernar el Estado-nación, las gobernaciones y municipios acabaron deslegitimados. Ahora se está produciendo un intenso debate sobre si conviene o no participar en las elecciones en el estado de Guerrero, cuando los peajes de la autopista que va del Distrito Federal hasta Acapulco están tomados por cientos de familiares y amigos de los desaparecidos de Ayotzinapa.

El gran desafío es convertir las extensas movilizaciones en movimientos de largo aliento. Solo ese tipo de movimientos son capaces de modificar, a la vez, la cultura política hegemónica y la relación de fuerzas entre dominados y dominadores. Si ese paso no se concreta, la energía social desatada a raíz de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa se disipará sin dejar legados políticos, sociales y culturales. Fuera de Chiapas no se han conformado movimientos potentes, o los que nacieron fueron tragados por la dinámica institucional.

Parece claro que el zapatismo sigue siendo inspirador de los rebeldes en muchos rincones de México. Pero en cada lugar la rebeldía deberá asumir formas propias, con o sin coordinación nacional, pero seguramente confluyendo con todos los movimientos locales. En este momento, los familiares de Ayotzinapa tienen la legitimidad y el coraje suficientes para seguir aglutinando el amplio e incontenible descontento social.

Fuente: naiz.eus

Las siete diferencias entre un juicio a niños mapuches y grandes banqueros.

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El día 4 de marzo se dio inicio a la audiencia de formalización por el denominado caso Penta contra los dueños bancarios de la firma, ex ejecutivos y ex funcionarios de Servicios Impuestos por la utilización de las denominadas “facturas ideológicamente falsas”

Sorprendentemente fue ver que los imputados del CASO PENTA se encontraban cómodamente en la sala del  Centro de Justicia, ninguno de ellos se encontraba esposados, es mas mucho de ellos se encontraban junto a sus abogados personales portando en todo momentos sus celulares y computadoras

En cambio en la formalizacion de los 3 menores de edad pertenecientes a la comunidad Mapuche Coñomil Epuleo, quienes  fueron detenidos en un proceso de reivindicatorio de tierra ancestrales,fue totalmente distinto, los menores  ingresaron a la sala de la Audiencia engrillados y esposados de pies y mano, ademas de estar custodiado permanentemente de Gerndarmes.

Con este tipo de hechos, queda demostrado el trato que tiene la justicia chilena con personas perteneciente a un estatus ABC1 y a una Comunidad Mapuche.

Fuente: Werken.cl

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Spring Rising: Una intervención antiguerra en Washington-DC

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Durante cuatro días (18,19, 20 y 21 de marzo) se ha realizado el “Spring Rising”, manifestación de resistencia que conmemora los ataques contra Irak por parte de las tropas de EEUU. La iniciativa contempla manifestaciones de teatro, performance y marchas contra las invasiones y ocupaciones militares en un contexto político-militar en que el congreso estadounidense sigue llamando a la guerra, y el presidente ,Barak Obama, da avisos de una nueva “guerra global contra el terror”.

En el comunicado de “Spring Rising”, se invitó a todos y todas quienes protestaban contra la violencia policial, contra los ataques en Gaza y la islamofóbia producida en EEUU.

Más info: springrising.org

 

Los tratados sobre DDHH que Estados Unidos no ha firmado ni ratificado

Barack Obama, David Cameron

“Estados Unidos pretende dar lecciones a Venezuela sobre Derechos Humanos”. Sin embargo, no ha firmado ni ratificado tratados importantes, hace notar la abogada, política y ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, Andreína Tarazón.

A través de Twitter, Tarazón enumeró algunos de las convenciones sobre Derechos Humanos que EEUU no ha firmado o ratificado.

A continuación compartimos un listado con tales tratados internacionales:

– No ha ratificado la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW).

– No ha firmado el Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena.

– No ha firmado el Protocolo de Kyoto de la Convención ONU sobre Cambio Climático y es el mayor emisor de gases de efecto invernadero.

– No ha ratificado los convenios contra crímenes de guerra ni contra crímenes de lesa humanidad.

– No ha ratificado el tratado de ONU sobre la prohibición completa de los ensayos nucleares.

– No ha firmado la convención Internacional contra el reclutamiento, la financiación y el entrenamiento de mercenarios.

– No ha ratificado el convenio Internacional para la represión de los atentados terroristas cometidos con bombas.

– No ha ratificado el convenio Internacional para la represión de la financiación del terrorismo.

– No ha ratificado la convención sobre los Derechos del niño ni contra la prostitución y pornografia infantil.

– No ha firmado el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Destinado a Abolir la Pena de Muerte.

– No ha ratificado el convenio relativo a la libertad sindical, negociación colectiva y sobre la edad mínima para el empleo.

– No ha firmado el Protocolo de Kyoto de la Convención ONU sobre Cambio Climático y es el mayor emisor de gases de efecto invernadero

– Suspendió su adhesión a la Corte Internacional de Justicia y al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

Al respecto, Tarazón concluyó: “Deberían ser sancionados por el mundo los que cometen crímenes de guerra contra niños, torturan, tienen armas nucleares y financian terrorismo”.

02/03/2015

El mundo permanece en silencio mientras nosotros somos masacrados (Ayah Bashir)

Archivo adjunto al mensaje

¿Por que no hay protección u obligación para aplicar la ley internacional y las resoluciones de la ONU cuando se trata de personas palestinas?”

Antes del lanzamiento de la actual ofensiva de Israel contra Gaza, un miembro de Knesset israelí, Ayelet Shaked, del Partido Hogar Judío, llamó al genocidio y al castigo colectivo de los palestinos en Gaza. “Deben irse, igual que las casas físicas en las que criaron a sus serpientes, o de lo contrario más serpientes serán criadas aquí”, dijo. Desafortunadamente esto no representa únicamente la postura de alguna minoría racista de la extrema derecha política israelí como Ayelet Shaked, Miri Regev, Mordchai Kedar, Moshe feiglin…etc. Más bien representa la política de la generalidad de los israelís (águilas o palomas) de que nosotros, una población formada mayoritariamente por niños, somos todos meras serpientes.

Esta estrategia no es nueva. No solo lo hemos estado presenciando el último mes. Es una larga historia de masacres sin fin, décadas de limpieza étnica sistémica, cuarenta y siente años de ocupación militar, políticas de apartheid y desplazamientos forzados desde 1948, y todo eso continúa hoy. No tiene nada que ver con los misiles de Hamás, los “escudos humanos” o los túneles. Siempre ha sido por el control de Israel sobre nuestras vidas, tierra y fronteras. Y sobre matar a más de los nuestros. Aún así, la masacre, genocidio, holocausto – llámenlo como quieran- de Gaza de 2014 es la más feroz que he visto nunca.

Los hechos de deliberada puntería y atroz matanza de civiles, masacrando barrios enteros como al-Shejaya, Khuza’a, Rafah, destruyendo casas y estremeciendo de forma extraordinaria. Al menos 1875 palestinos han sido asesinados, más de 450 niños entre ellos. Más de 9567 han sido heridos. Las cifras aumentan, muchos heridos están críticos, y cuerpos que no han sido contabilizados siguen siendo rescatados de los escombros a diario. Según el Observatorio Euro-Medio por los Derechos Humanos, un niño o una mujer han sido asesinados cada hora desde el inicio de este asalto. Más de 70000 niños han sido obligados a huir de sus casas que quedaron totalmente destrozadas o severamente dañadas, lo que ha incitado a Save de Children a llamar a esta ofensiva “guerra continua en los niños”.

Escapar de las bombas es más fácil que caminar sobre las ruinas:

Sin embargo, estos datos y estadísticas nunca revelarían la verdadera naturaleza de las devastadoras condiciones aquí. Hoy, he ido a Khan Younis (Abssan y Khuza’a) y Rafah. Como todo es literalmente indescriptible, no intentaré expresar mis sentimientos y emociones en ese momento. Prefiero contar algunas de las cosas que he visto y oído. Me di cuenta de lo diferentes que son las fotos a la realidad. Me di cuenta que esquivar las bombas es más fácil que caminar sobre los escombros.

Hay niños ordenando los restos de su ropa y libros. Es difícil o prácticamente imposible encontrar algo, incluso decir que aquí hubo una casa. ¿Ha habido un terremoto? Edificios de varios pisos están demolidos a la misma altura del suelo. Todo está en pequeños trozos. Los niños cargan garrafas de agua. En el lugar de las casas, hay agujeros de 5 metros de profundidad – escuché en las noticias que eran tres metros, pero no es eso lo que vi. Un hombre duerme la siesta sobre los escombros de lo que fue su casa. Un grupo de mujeres hablan con representantes de ONG’s internacionales sobre las terribles condiciones de vida que sufren ellas y sus familiares estando refugiados en escuelas del Gobierno. Un gran número de casas están completamente quemadas – todo dentro y fuera es completamente negro. Escuelas, mezquitas, hospitales y clínicas están siendo bombardeados por la artillería. Árboles de olivo son arrancados y las plantaciones, en dunums de tierra, están muertas porque nadie las ha regado en un mes. Todo cuenta que esta devastación ha sido perpetrada por criminales de guerra.

Una se queda perpleja y desconcertada sobre la (in)humanidad de estos soldados. Han debido dejar su humanidad en algún lugar antes de entrar en Gaza. Invadieron la mayoría de las casas en Khuza’a, causando daños a todo, incluso a los efectos personales. Después de destruir lo de dentro de la casa, no salieron por la puerta. Agujerearon los muros para entrar en otras casas de la misma forma. Hay signos de ruinas hechas a mano y por culatas de armas (papeles desgarrados, ordenadores rotos,.. etc). Es un claro y deliberado acercamiento al sabotaje.

Un Ahmad es paciente de cáncer. Fue evacuada de la casa de su padre después de que fuese bombardeada. Habla sobre la dificultad de obtener un permiso israelí para acceder al hospital en el West Bank, y cómo ha perdido no solo su casa sino también su cita para un tratamiento urgente. Wafaa, viuda y sustentadora de su familia, viene de la escuela en la que se está quedando para ver su casa destrozada y su dañada máquina de coser. “Solo quería abrazar mi casa antes de que la destruyeran. Acabé de pagar mi máquina de coser días atrás. Ahora he perdido también mi trabajo”, dijo.

Las instalaciones están sumamente deterioradas

Mientras el mundo habla de “tregua humanitaria” o “alto el fuego” permanente, Gaza sigue estancada en la oscuridad. Estoy escribiendo estas palabras mientras Tariq, mi hermano de 10 años y Hanan, mi hermana de 16, miran el cielo desde nuestro balcón entre pura oscuridad. Compiten a ver quién localiza y cuenta el mayor número de aviones. “No, ese es una estrella” Hanan diría. “Mira ese de ahí” Tiene un parpadeo naranja”, remarcaría rápidamente Tariq.

Vale la pena mencionar que los severos y continuos bombardeos israelís en la única central eléctrica de Gaza (GPP), agravado por la disponibilidad limitada de combustible, llevó a la parada de actividad de la central el 29 de Julio. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH) estima que Gaza recibe actualmente unos 64MW de electricidad de Egipto e Israel, el equivalente a menos del 18% de la demanda estimada. Incluso cuando utilizo el generador para conseguir electricidad durante alrededor de una hora y media al día – sin mencionar las dificultades para alcanzar este tiempo – me siento psicológicamente agitada, desconcertada, abrumada y perpleja que no sé que tengo que priorizar y desde dónde debo comenzar.

Igualmente significativo, los datos recogidos por los PA’s Gaza Coastal Municipal Water Utility (CMWU) y la Autoridad Palestina para el Agua indican un significante corte de los servicios de agua y una grave amenaza a la salud pública de Gaza. Más del 80% de los pozos de agua en Gaza no están destinados a funcionar con alrededor de 1,2 millones de personas sin acceso a agua y sanitarios. La planta desalinizadora de Deir al-Balah, donde yo vivo, continua sin funcionar, después de los daños prolongados durante los ataques aéreos – la reserva de agua más antigua de la ciudad, de antes de los años sesenta, ha sido atacada y destruida, restringiendo la disponibilidad de agua potable tan necesitada.

Rechazamos vivir en un gueto sumiso

En esta surrealista (i)realidad, el mundo oficial escoge no mirar y continuar yendo en contra de la ley internacional. En una rueda de prensa durante la ofensiva en la que Netanyahu rechazó el alto el fuego, el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon apoyó a Israel diciendo que “ningún país aceptaría una lluvia de misiles en su territorio. Todos los países y partidos tienen la obligación de proteger a sus ciudadanos”. Bien, ¿algún país en el mundo aceptaría ser brutalmente ocupado, racialmente oprimido y discriminado y habría soportado una limpieza étnica durante más de sesenta y seis años? ¿Y por qué no hay protección u obligaciones para aplicar la ley internacional y las resoluciones de la ONU cuando se trata de personas palestinas? El silencio y las injusticias prevalecen donde tantos cuerpos oficiales hablan sobre este lugar de la tierra.

En este momento, sin embargo, estamos presenciando un inigualable sentido de solidaridad y apoyo global a la población civil de Gaza y Palestina en general – verdaderamente más sincero que los aclamados esfuerzos para conseguir un “alto al fuego” y la sombra insultante de la prensa que publica a los portavoces oficiales internacionales. Por ello creemos que Gaza 2009, 2012 y 2014 marcan hitos decisivos para intensificar las actividades BDS en el mundo, así como los esfuerzos de las campañas están aumentando ímpetu progresivamente.

Por este motivo, así como hoy conmemoramos los crueles bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, setenta años después, les rogamos que tomen partido y paren el nuevo bombardeo bárbaro de Gaza. Por todos los que Israel ha masacrado; y si francamente se preocupa por nosotros, nuestros hijos y un mejor futuro, obliguen al embargo de armas, únanse al BDS y hagan caso al grito de Gaza saliendo a las calles este sábado, 9 de Agosto con una demanda unida de sanciones a Israel. Rechazamos vivir en un gueto sumiso. Rechazamos morir en silencio. También pueden romper el silencio y permitir que este sábado sea el día de la rabia por Gaza. Ojala siempre lo recordemos y actuemos.

Ayah Bashir lleva a cabo un máster en políticas globales en la London School Economics and Political Science (LSE). Su primer grado fue en filología y literatura inglesa. Es miembro del comité base de Gaza para el boicot, desarme y sanciones (BDS) hacia Israel.

Los puntos de vista expresados en este artículo pertenecen a la autora y no reflejan necesariamente el editorial político del Middle East Eye.

Pie de foto: Palestinos huyen de sus casas mientras Israel continúa los bombardeos aéreos sobre Gaza tras el vencimiento del alto el fuego de tres días el 8 de Agosto (AA).

Original publicado en Middle East Eye.

Traducción: Candela del Mar Nogueroles Marzo